miércoles, 22 de junio de 2011

Anochece para despertar



Tal vez no sea más que palabras que habitan en lo más profundo de la noche.

Palabras que recorren las avenidas silenciosas o cruzan las calles vacías de las ciudades-dormitorio.

Palabras que atraviesan las fábricas desiertas y las cabezas sin inquietudes.

Palabras que pasan de largo por los cenáculos donde la violencia y el dinero conspiran contra la felicidad de los hombres.

Palabras inaudibles en el silencio del alcohol de los bares o en el estruendo de las discotecas.

Palabras que cruzan la quietud de los pisos donde duerme el cansancio del día.

Palabras que frecuentan el insomnio de los hospitales y que no se detienen ante los barrotes de las cárceles.

Palabras que pasan junto a las vallas publicitarias iluminadas que ofrecen a las estrellas los sueños de un mundo que no sueña.

Pero soy también palabras que surgen del silencio, íntimas y humanas, para transmitir un mensaje de paz, de amor y de amistad. Un mensaje de esperanza para un mundo que parece haber perdido el sentido de su marcha.

1 comentario:

  1. Profundo, doloroso y anhelante... ¿que vacio esperanzador, ansioso de ser llenado habita en ese alma errante?. Quizás tu mensaje llegue antes que el sentido de la marcha llegue al punto de no retorno
    Nacho

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