
Tal vez no sea más que palabras que habitan en lo más profundo de la noche.
Palabras que recorren las avenidas silenciosas o cruzan las calles vacías de las ciudades-dormitorio.
Palabras que atraviesan las fábricas desiertas y las cabezas sin inquietudes.
Palabras que pasan de largo por los cenáculos donde la violencia y el dinero conspiran contra la felicidad de los hombres.
Palabras inaudibles en el silencio del alcohol de los bares o en el estruendo de las discotecas.
Palabras que cruzan la quietud de los pisos donde duerme el cansancio del día.
Palabras que frecuentan el insomnio de los hospitales y que no se detienen ante los barrotes de las cárceles.
Palabras que pasan junto a las vallas publicitarias iluminadas que ofrecen a las estrellas los sueños de un mundo que no sueña.
Pero soy también palabras que surgen del silencio, íntimas y humanas, para transmitir un mensaje de paz, de amor y de amistad. Un mensaje de esperanza para un mundo que parece haber perdido el sentido de su marcha.
Profundo, doloroso y anhelante... ¿que vacio esperanzador, ansioso de ser llenado habita en ese alma errante?. Quizás tu mensaje llegue antes que el sentido de la marcha llegue al punto de no retorno
ResponderEliminarNacho